¿Pueden las ciudades liderar la acción por el clima? Preguntémosle a Ciudad
del Cabo.
Ciudad del Cabo, Capital Mundial de La Hora
del Planeta 2014, ha sido pionera en el campo de la energía y el cambio climático. Fue la
primera ciudad africana que elaboró un informe sobre el estado de la energía (2003) y
adoptó una estrategia de energía y cambio climático (2006). En 2007 y 2010
elaboró un segundo y tercer informe sobre el estado de la energía, tras lo que este
último condujo al primer estudio de posibles futuros de la energía que la ciudad ha elaborado
para orientar la consecución del futuro óptimo. La ciudad participa activamente en
plataformas internacionales como la del Pacto de la Ciudad de México, Carbonn, Carbon Disclosure
Project (Proyecto de información sobre las emisiones de carbono), ICLEI y C40 Cities (Ciudades del
C40).
En 2010 el Ayuntamiento adoptó un completo Plan de Energía y Acción por el Clima que
es un programa pionero que vincula la energía y el clima a la estrategia de desarrollo de Ciudad del
Cabo. A través de este plan se coordinan cuarenta áreas en las que se desarrollan más
de 120 proyectos. La ciudad adquirió estos compromisos: reducir un 10% los GEI para el año
2014 en comparación con el nivel que habría si todo siguiera igual, reducir un 10% el consumo
municipal de electricidad para el año 2012, reducir un 10% el consumo de electricidad de toda la
ciudad para el año 2012, y conseguir que para el año 2020 un 10% de la energía sea
renovable y limpia. Las metas de reducción del consumo tanto municipal como de toda la ciudad no
solo se han alcanzado sino superado.
Con el establecimiento del Comité de la Cartera de Energía (político) y el Grupo de
Trabajo sobre Economía Verde (administrativo) con dedicación exclusiva, Ciudad del Cabo ha
liderado el establecimiento de estructuras institucionales para coordinar las respuestas energéticas
y climáticas en todo el municipio. Ha llevado a cabo una completa evaluación de los riesgos
de la subida del nivel del mar, está estableciendo una estrategia de zonas de protección
costera y retranqueo, y ha elaborado un completo plan de acción para la adaptación al cambio
climático.
También dirige con gran éxito una campaña de ahorro de la electricidad para los
sectores residencial y comercial. La campaña residencial proporciona orientación para el
cambio de comportamiento a través de muchos medios de comunicación y la ciudad ha
desarrollado un innovador programa de calentadores de agua solares que proporciona una serie de servicios
para fomentar la utilización de este tipo de calentadores. La ciudad también cuenta con el
floreciente Foro de Eficiencia Energética para el sector comercial.
La ciudad ha estado reacondicionando paulatinamente sus propios edificios, su parque
automovilístico, sus calles y sus semáforos para «predicar con el ejemplo». Para
junio de 2012 se habían instalado LED en todos los semáforos. Se han reacondicionado muchos
edificios de gran tamaño del Ayuntamiento, se han instalado calentadores de agua solares en las
clínicas y las reservas naturales, y ahora se están instalando medidores inteligentes y
sistemas de energía solar fotovoltaica en edificios clave. Se ha comprometido a ser más
eficiente a la hora de utilizar recursos con un sistema de transporte sostenible. Su Programa Integrado de
Tránsito Rápido incluye un sistema de tránsito rápido por autobús y un
sistema de transporte no motorizado. También se han tomado las siguientes medidas para reducir las
emisiones de su parque automovilístico: la adquisición de vehículos más
eficientes y una campaña de fomento de la conducción inteligente.
Para cumplir su meta de energía limpia, la ciudad ha mantenido un acuerdo de compra de
energía con un productor independiente de energía (Darling Wind-farm) desde 2009. La ciudad
está en proceso de establecer sistemas de apoyo a la generación distribuida a través
de un sistema de primas adecuadas en las tarifas (también llamadas tarifas «feed-in») y
está aplicando opciones basadas en sistemas hidroeléctricos de pequeña potencia,
energía solar fotovoltaica y conversión de residuos en energía en sus propias
operaciones.
También se ha comprometido a mejorar las condiciones de vida mediante la prestación de
servicios energéticos a los hogares con bajos ingresos. La ciudad cuenta con un amplio programa de
electrificación que incluye a los asentamientos informales, con un proyecto para reformar los
tejados de viviendas subvencionadas y con un programa educativo llamado Smart Living (Vivir
inteligentemente), y además proporciona luces solares y cajas calientes para cocinar a los hogares
con bajos ingresos.
Jenny Clover, de la red mundial de ciudades ICLEI, dice: «Este
excepcional triunfo demuestra que el papel fundamental de la administración local es impulsar y
facilitar la transición a un nivel bajo de emisiones de carbono en las economías
emergentes». Ciudad del Cabo, como ciudad ubicada en el Sur Global, es un testimonio de la
posibilidad de equilibrar la acción por el clima y los objetivos de desarrollo. Garreth Bloor,
miembro del Comité Municipal de Ciudad del Cabo, refuerza esta opinión: «Ciudad del
Cabo seguirá reduciendo las emisiones al tiempo que demuestra que es posible tener una
economía próspera y dinámica».