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La reunión ministerial pre-CP de este año se celebró en la ciudad de
México los días 4 y 5 de noviembre de 2010, y contó con la participación
de representantes de todos los grupos de negociación. Esta reunión oficiosa se celebra
anualmente con antelación a la Conferencia de las Partes con el fin de proporcionar una
oportunidad de debatir asuntos importantes antes de que comiencen las negociaciones oficiales.
«En primer plano» habló con Patricia Espinosa, secretaria de Relaciones Exteriores
de México y presidenta entrante de la CP 16 y la CP/RP 6 además de anfitriona de la
pre-CP, y le preguntó qué opinaba sobre el estado de ánimo predominante en
vísperas de la conferencia de Cancún.
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Secretaria Espinosa, ¿cuál diría usted que es el resultado más
importante de la reciente reunión pre-CP?
La pre-CP fue una reunión muy positiva en la que los participantes trataron de una manera franca y
abierta cuestiones pendientes de las negociaciones. La pre-CP no es un foro de negociación, sino
más bien una oportunidad para hacer balance de lo que hemos logrado hasta ahora, y una gran
ocasión para aproximar las posiciones de los países. México organizó una
reunión abierta a todas las delegaciones interesadas y la asistencia fue amplia y representativa.
Mantuvimos debates interesantes, y la voluntad política y el compromiso demostrados por todos los
participantes me dan la certeza de que obtendremos un buen resultado en Cancún, un resultado que
podría marcar el comienzo de una nueva era en la lucha contra el cambio climático.
El espíritu de colaboración y confianza demostrado por todos los participantes durante la
pre-CP nos permitirán encontrar en Cancún un punto medio y soluciones pragmáticas pero
al mismo tiempo orientadas a la acción.
¿Cómo describiría el estado de ánimo general en vísperas de
Cancún?
Estoy segura de que vamos a la conferencia de Cancún con un sentido renovado de compromiso. Todos
los países han reconocido los esfuerzos de México por restaurar la confianza, y no hay ni un
solo Estado que quiera deshacerse del proceso multilateral como foro para alcanzar soluciones globales para
el reto al que nos enfrentamos. Las Partes son plenamente conscientes de las dificultades y los retos, pero
todos comprendemos la urgencia del asunto y la importancia crítica de encontrar soluciones.
Por las amplias consultas que México ha llevado a cabo y todas las voces que hemos escuchado,
sabemos que hay un creciente consenso sobre la necesidad de actuar y de hacerlo ya. Todo el mundo
está concienciado de que retrasar el proceso de toma de decisiones aumenta el coste y la dificultad
de alcanzar nuestro objetivo de estabilizar la temperatura media del mundo a un nivel que evite los peores
efectos del cambio climático. Por eso estoy convencida de que Cancún es una oportunidad
excelente de dar un paso significativo.
¿En su opinión qué sería un resultado tanto deseable como realista que
permita actuar de forma inmediata y concreta frente al cambio climático?
Tras un año de intensas consultas a todos los niveles, creo que la mayoría de los
países reconocen que en Cancún podemos adoptar un paquete de decisiones completo,
equilibrado, sustancial y orientado a la acción. Ese paquete de decisiones debería estar
arraigado en la Convención y su Protocolo de Kyoto, además de asegurar el progreso en ambas
vías de negociación.
Sabemos que Cancún no será el final de nuestro camino hacia la estabilización de la
temperatura media mundial, pero debe ser un paso significativo hacia esa meta. El paquete de decisiones
debería incluir medidas de mitigación, incluida la REDD+, la adaptación, la
tecnología, la financiación y el fomento de la capacidad, y debería asegurar la
transparencia y contribuir a reforzar la confianza entre los países. En la vía de
negociación del Protocolo de Kyoto, el resultado también debería ser equilibrado, y
proporcionar confianza en la continuación del protocolo y sus mecanismos. Sabemos que el camino no
está libre de obstáculos y que debemos ser creativos para encontrar soluciones que sean
equilibradas y reconozcan los diferentes puntos de vista de los países.
Una de las cuestiones que hay que resolver en algún momento es el futuro del Protocolo de
Kyoto, una cuestión que ha sido bastante polémica hasta ahora. ¿Qué
señales hay de un acercamiento en lo que se refiere a esta cuestión?
Me anima ver que ningún país ha reducido su nivel de ambición ni ha retirado su meta
de reducción de las emisiones de la mesa. También somos conscientes de que las actuales
promesas de mitigación están por debajo de lo que la ciencia nos dice que debemos hacer para
evitar el peligroso cambio climático.
El Protocolo de Kyoto es un pilar importante del régimen del cambio climático. Su futuro es
una cuestión clave y crítica de nuestras negociaciones. Cualquier decisión adoptada en
la vía de negociación de Kyoto tendrá que asegurar un equilibrio con los resultados de
las negociaciones en la vía del Plan de Acción de Bali. Es difícil predecir el
resultado, pero no me cabe duda de que, como actores mundiales responsables, todos los países
buscarán soluciones que nos permitan progresar en todas las áreas de nuestras negociaciones.
El estado del Acuerdo de Copenhague, que ha sido respaldado por 139 países pero no fue
adoptado como decisión en la sesión plenaria final de la CP 15, sigue siendo un asunto
contencioso. ¿Es probable que se reabra este debate en Cancún?
La Conferencia de Copenhague fue un gran reto en muchos sentidos. No aportó todo lo que
queríamos que aportase, y desde luego hubo grandes dificultades. Pero creo que durante esa
conferencia hicimos importantes progresos en muchas áreas de las negociaciones y que la conferencia
acabó con importantes entendimientos que también están siendo reflejados en nuestras
negociaciones. Tenemos que reconocer que el Acuerdo de Copenhague es importante para las Partes que lo
acordaron, pero que no todas lo aceptan. Estoy convencida de que debemos centrarnos en encontrar soluciones
y reforzar nuestros entendimientos para obtener un buen resultado en Cancún.
¿Cuáles considera que son las principales prioridades de su presidencia? ¿Tiene alguna
intención concreta?
Mi prioridad es asegurar el éxito de Cancún. Me he comprometido enteramente a la
continuación de las negociaciones de manera inclusiva y transparente. Así es como el Gobierno
de México ha realizado todas las consultas, tanto oficiosas como oficiales, a lo largo del
año, y así es como trabajaremos en Cancún.
Como Presidenta de la CP y la CP/RP, actuaré con responsabilidad y determinación desde el
comienzo de la conferencia, y lo mismo hará mi equipo. Como ya he dicho en varias ocasiones, nos
concentraremos inmediatamente en alcanzar el resultado equilibrado que todas las Partes desean y sobre
cuyos elementos los gobiernos ya han llegado a un entendimiento. Confío plenamente en los
presidentes de los grupos de trabajo especiales y les ofrezco mi apoyo con la esperanza de que trabajando
juntos conseguiremos buenos resultados.
¿Qué importancia tendrá la participación de los ministros en las
negociaciones y en qué punto cree usted que intervendrán?
Afortunadamente, durante todas las consultas ministeriales llevadas a cabo a lo largo del año,
incluida la pre-CP, ha quedado muy claro que los ministros ya están participando, y de maneras muy
constructivas. Han participado en diálogos abiertos, han procurado entender las posiciones
nacionales de los demás y han transigido para llegar a soluciones equilibradas. Han demostrado
creatividad y compromiso, y algunos han presentado propuestas muy interesantes que sin duda
enriquecerán la negociación.
Estoy segura de que continuarán participando plenamente en Cancún. Su participación,
por supuesto, es esencial, ya que todos sabemos que varios aspectos de las negociaciones requieren la
intervención de políticos de alto nivel. Además, proporcionarán la
orientación y el apoyo que los negociadores necesitan para acortar y simplificar los textos de
negociación con el fin de convertirlos en borradores manejables de decisiones.
¿Cómo cree que la CP de México puede ayudar a sensibilizar sobre las muchas
cuestiones relacionadas con el cambio climático sin ir más lejos en Latinoamérica y la
región del Caribe?
México considera que el cambio climático es un gran reto para la humanidad, pero
también representa una oportunidad para que el desarrollo siga una ruta más ecológica
con un bajo nivel de emisiones. Estoy plenamente convencida de que actuar frente al cambio climático
tiene sentido desde el punto de vista económico, social y político.
Sin lugar a dudas Cancún concienciará al público y al individuo de cuestiones
ambientales, motivará a nuestros ciudadanos para que reduzcan su huella ecológica y
fomentará la sostenibilidad en sus actividades cotidianas. Todo lo que hagamos cuenta, por
insignificante que sea. Cambiar nuestras decisiones a favor de tecnologías, servicios y productos
respetuosos con el medio ambiente sin duda podría tener un impacto positivo en el mundo.
¿Cuál es su motivación personal para hacer de Cancún un
éxito?
Para México es un privilegio ser el anfitrión de estas conferencias sobre el clima a finales
de mes, pero también es una labor ingente. Nuestra generación se encuentra en un cruce de
caminos, nos guste o no. El futuro dependerá hasta un punto inimaginable del camino que tomemos. Yo
estoy preparada para abordar esta tarea. Y desafío a los demás a aprovechar esta oportunidad
histórica.
Estamos construyendo el futuro que nuestra gente se merece. Un futuro en el que nuestros hijos y sus hijos
tendrán todas las oportunidades que nosotros hemos tenido y más. Afrontar el cambio
climático y asegurar un desarrollo sostenible no es una opción, es una necesidad. Es la
única forma de liderar el siglo XXI. Y es la única forma de seguir avanzando hacia el mundo
mejor que todos buscamos.
Estoy convencida de que actuando juntos en Cancún enseñaremos a nuestras sociedades que
estamos comprometidos a dar el siguiente paso esencial para hacer frente al cambio climático.
También les mostraremos que estamos comprometidos a seguir la vía multilateral como la
única vía justa y eficaz para resolver los problemas mundiales. Nuestras decisiones
serán muy valiosas por sí mismas, y también harán posibles nuevos compromisos
más fuertes para abordar el reto del clima.