En virtud del tratado los países tienen que alcanzar sus metas principalmente a través de
medidas nacionales. No obstante, el Protocolo de Kyoto les ofrece medios adicionales de alcanzar sus metas
a través de mecanismos basados en el mercado. Estos mecanismos son:
Comercio de los derechos de emisión: lo que se conoce como «el mercado del
carbono»
Las Partes que han asumido compromisos en virtud del Protocolo de Kyoto
(las Partes del anexo B) han aceptado metas para limitar o reducir las emisiones. Estas metas están
expresadas como niveles de emisiones permitidos o «cantidades atribuidas» durante el
período de compromiso 2008-12. Las emisiones permitidas son divididas en «unidades de la
cantidad atribuida» (UCA).
El comercio de los
derechos de emisión, tal y como se dispone en el artículo 17 del Protocolo de Kyoto,
permite que los países que tengan unidades de emisión de sobra (emisiones que tienen
permitidas pero a las que no llegan) vendan ese exceso de capacidad a países que sobrepasan sus
metas. De esta manera se creó un nuevo producto básico en forma de reducciones o
eliminaciones de las emisiones. Puesto que el dióxido de carbono es el principal gas de efecto
invernadero, se habla simplemente del comercio de carbono. Este gas está sometido a los mismos
seguimientos y transacciones comerciales que cualquier otro producto básico, lo que se conoce como
«mercado del carbono».
Mecanismo para un Desarrollo Limpio
El Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL), definido en el
artículo 12 del Protocolo, permite que un país que en virtud del Protocolo de Kyoto haya
asumido el compromiso de reducir o limitar las emisiones (Parte del anexo B) ponga en práctica
proyectos de reducción de las emisiones en países en desarrollo. A través de tales
proyectos se pueden conseguir créditos por reducciones certificadas de las emisiones (RCE), cada uno
de los cuales equivale a una tonelada de CO2, que cuenta para el cumplimiento de las metas.
Muchos consideran que el mecanismo es pionero. Es el primer plan mundial de inversión y
crédito ambiental de su clase, y sirve de instrumento para compensar las emisiones normalizadas (las
RCE). Una actividad de un proyecto del MDL puede consistir, por ejemplo, en un proyecto de
electrificación en el que se usen paneles solares, o la instalación de calderas de menos
consumo. El mecanismo fomenta el desarrollo sostenible y la reducción de las emisiones al mismo
tiempo que da cierta flexibilidad a los países industrializados a la hora de elegir la forma en que
quieren alcanzar sus metas de reducción o limitación de las emisiones.
Aplicación Conjunta
El mecanismo conocido como «aplicación conjunta», definido en el artículo 6
del Protocolo de Kyoto, permite que un país que en virtud del Protocolo de Kyoto se haya
comprometido a reducir o limitar sus emisiones (Parte del anexo B) gane unidades de reducción de las
emisiones generadas en un proyecto de reducción o eliminación de las emisiones de otra Parte
del anexo B, cada una de ellas equivalente a una tonelada de CO2, que cuenta para el logro de su meta de
Kyoto. La aplicación conjunta ofrece a las Partes un medio flexible y rentable de cumplir parte de
sus compromisos de Kyoto, al mismo tiempo que la Parte donde se lleva a cabo el proyecto se beneficia de la
inversión extranjera y la transferencia de tecnología. Estos mecanismos contribuyen a
fomentar la inversión verde y ayudan a las Partes a lograr sus metas de emisiones de una manera
rentable.
Fondo de adaptación
El Protocolo de Kyoto, al igual que la
Convención, fue diseñado para ayudar a los países a adaptarse a los efectos adversos
del cambio climático. Facilita la creación y despliegue de técnicas que pueden ayudar
a aumentar la capacidad de recuperación después de los impactos del cambio climático.
Para financiar proyectos y programas concretos de adaptación en países en desarrollo que son
Partes en el Protocolo de Kyoto se estableció un fondo de
adaptación. Dicho fondo se financiará con una parte de los ingresos resultantes de
actividades de proyectos del Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) y también de otra
procedencia.