La Hoja de Ruta de Bali incluye el
Plan de Acción de Bali, que
marca la trayectoria de un nuevo proceso de negociación diseñado para hacer frente al cambio
climático. El Plan de Acción de Bali es un proceso global para permitir la aplicación
plena, eficaz y sostenida de la Convención mediante una cooperación a largo
plazo -ahora, hasta el 2012 y más allá- con el fin de llegar a un resultado acordado y
adoptar una decisión. Todas las Partes en la Convención están contribuyendo a poner en
práctica la Hoja de Ruta de Bali. La CP decidió que el proceso sería dirigido por un
órgano subsidiario de la Convención, el Grupo de Trabajo Especial sobre la cooperación a largo plazo en el
marco de la Convención (GTE-CLP).
El Plan de Acción de Bali está dividido en cinco categorías principales: visión
común, mitigación, adaptación, tecnología y financiación. La
visión común consiste en una visión a largo plazo de la acción contra el cambio
climático, en la que se incluye un objetivo a largo plazo de reducción de las emisiones.
Posteriormente el GTE-CLP dividió las líneas de trabajo de esas cinco categorías en
varios componentes.
El Grupo de Trabajo Especial sobre los nuevos
compromisos de las Partes del anexo I con arreglo al Protocolo de Kyoto (GTE-PK), que fue establecido
en Montreal en 2005, desarrolla su labor en paralelo. El tema principal de las negociaciones del GTE-PK es
decidir qué hacer cuando finalice el primer período de compromiso en 2012.
El camino hacia el consenso
El Plan de Acción de Bali era muy ambicioso. En lo
que se refiere a los plazos establecidos en él, puede que haya subestimado la complejidad del cambio
climático como problema y la complejidad de forjar una solución global para el mismo.
En la CP 15 celebrada en Copenhague, la Conferencia de las Partes extendió el mandato del GTE-CLP,
habilitándolo para continuar su labor con la finalidad de presentar el resultado de su labor en la
CP 16 en Cancún en 2010. La CP 15 tuvo sus logros, que supusieron un avance en muchas cuestiones
clave. El Acuerdo de Copenhague no fue adoptado por todos los gobiernos, pero permitió avanzar en
varios frentes clave.
- Elevó la política del cambio climático al nivel político más alto.
- Avanzó las negociaciones sobre la infraestructura necesaria para el buen funcionamiento de la
cooperación mundial frente al cambio climático.
- También comprometió a los países desarrollados a aportar 30 000 millones de USD en
financiación inmediata (en 2010-12) para la adaptación y la mitigación en
países en desarrollo, dando prioridad a los países menos adelantados.
En 2010 en Cancún las Partes elaboraron los Acuerdos de Cancún a partir del Acuerdo de
Copenhague, creando un conjunto de decisiones importantes tomadas por los gobiernos para responder al reto
a largo plazo del cambio climático de manera colectiva y completa, ahora y en el futuro. Los
países decidieron hacer oficiales sus promesas de reducción de las emisiones, en lo que fue
el mayor esfuerzo colectivo que el mundo ha hecho nunca para reducir las emisiones rindiéndose
cuentas mutuamente.
Las Partes continúan trabajando para llegar a un acuerdo jurídicamente vinculante a partir de
2012, con los Acuerdos de
Cancún y la Hoja de Ruta de Bali como cimientos, y con la Convención y el PK como
guías.